La Batalla de los navegadores con pocos jugadores, pero muy sólidos, llega al celular. La experiencia quiere ser similar a la del PC. ¡Por fin! navegar en internet en mi teléfono.
Fascinante. Sin embargo, no hay una experiencia más frustrante que explorar una página enriquecida que se despliega en modo texto y no se acomoda a la pantalla.
Así, una imagen o una animación que no se pueden visualizar, hace que una página de internet en un celular, se vea como un caleidoscopio de cuadritos, cada uno con una letra X en la mitad.
El G1, más conocido como el móvil de Google, llegó este miércoles a las tiendas estadounidenses de T-Mobile para competir con el iPhone, líder absoluto del sector de gama alta, con más de diez millones de unidades vendidas en lo que va de año.
El nuevo móvil, con un precio de 179 dólares y un contrato mínimo de dos años, es el primero que despierta tanta atención desde la aparición del teléfono de Apple (199 y 299 dólares), aunque tiene un duro camino por delante.
El clima de crisis económica que se vive en Estados Unidos y el próximo lanzamiento del Storm, el primer modelo de la omnipresente BlackBerry con pantalla táctil, entre otros nuevos competidores, podrían deslucir el estreno de este móvil.
Clickjacking (o secuestro de clicks) es un término que se acuñó hace pocos días y se usa para denominar a los sitios que, escondiendo o camuflando botones y diálogos, hacen que los navegantes acepten enviar información o instalar programas. Como imaginarás es un problema grave, que (para peor) está relacionado con la estructura básica de la Web. Imagina intentar entrar a tu correo electrónico y, en lugar de eso, permitir el acceso de tu ordenador a un maquiavélico ladrón. Desde hace unos días, que el término clickjacking está en boca de todos: dos hackers (de los buenos) estuvieron experimentando e investigando el tema, para alertar a quienes tienen el poder evitar que tales prácticas se lleven a cabo. Uno de los problemas principales es que la Web no tiene control sobre la capacidad de hacer páginas con transparencias y “capas”.
El reiterado problema de capacidad de almacenamiento que, tarde o temprano, todos sufrimos en carne propia es una limitacón sumamente molesta que reduce nuestra capacidad de trabajo en el ordenador y nos obliga a ser esclavos de la tarea de quemar disco compactos o DVD para archivar nuestras producciones. Pues en más de una ocasión hemos hablado de las variadas alternativas a las que podemos recurrir para paliar o solucionar esta cuestión. Entre ellas, y dependiendo de las necesidades y destinos, podemos mencionar los discos duros externos o las memorias USB aunque si estamos buscando disponibilidad permanente, lo mejor es echar mano de la Internet.
Internet está destinada areemplazar (o, al menos, a complementar) los sistemas operativos en un futuro no muy lejano. Los primeros pasos ya están dados y cada día se encuentran más y más aplicaciones online, cosas que antes solo eran posibles de hacer gracias a programas instalados en nuestro ordenador. Hoy la red nos brinda todo tipo de herramientas en línea. Suites ofimáticas, editores de imágenes, conversores de archivos, creadores de sitios Web y ¡hasta sistema operativos con aplicaciones dedicadas! Hete aquí una lista para que prescindas de todos esos programas caros y complejos, que -en comparación- no hacen otra cosa que ocupar espacio en el disco duro.
Evidentemente, el 2008 no está siendo un buen año para la seguridad de las redes inalámbricas. No solo se ha podido violar su seguridad utilizando un GPU, si no que también se han reventado las claves con encriptación WPA. No es que fuesen especialmente sólidas, pero ahora se ha logrado penetrar en redes WiFi con claves WPA en solo unos minutos. ¿Tendremos que volver a los cables? Resulta muy cómodo poder enviar y recibir bytes mediante ondas de radio, y de hecho, es la única forma en que nuestros dispositivos móviles de acceso a datos (desde PDAs hasta smartphones, pasando por todo un zoológico de modelos de ordenadores portátiles) sean de alguna utilidad.
Tener tu propia distro de Linux en un pendrive USB tiene sus ventajas, pero a la hora de personalizar dichas distros o de agregarles un software específico, las cosas pueden volverse más difíciles que parar un huevo. Por suerte, esta distro apunta a resolver esto, ya que además de ser portátil, se puede instalar programas en ella muy fácilmente. Hace un tiempo hemos cubierto una distro de Linux que podía llevarse instalada en un pendrive USB o un dispositivo similar, y también sabemos de otras distros que ofrecen diferentes opciones portátiles para darle mayor movilidad al usuario. ¿Pero qué pasa cuando quieres agregar algo a esas distros? ¿Qué tal si quieres instalar AbiWord y Gnumeric, o navegar con Firefox? En muchos casos, si deseas modificar a una distro de Linux y crear tu propio build, te esperan horas de navegación a través de los foros y de lecturas de tutoriales.
Está disponible la suite OpenOffice 3.0, que se descarga gratis de internet y permite acceder a herramientas como procesador de textos, hojas de cálculo y presentaciones. Una forma de tener la productividad a un clic. El sitio web de OpenOffice colapsó la semana pasada con la cantidad de internautas que le dieron paso a su curiosidad para descargar, por fin, la versión 3.0, definitiva, de esta suite de escritorio gratuita, una de las más populares y referidas en el mundo del software libre.
Los teléfonos móviles más modernos, esos a los que nos gusta llamar “smartphones” y que cuestan un buen puñado de dinero, se encuentran en peligro de ser hackeados. O, al menos, eso es lo que afirma un reciente estudio realizado por los especialistas en seguridad de Georgia Tech. ¿Pura paranoia o sincera preocupación? Desde hace dos o tres años los teléfonos móviles, especialmente los de gama alta, se han convertido en potentes dispositivos habilitados para realizar prácticamente cualquier actividad Web, casi como si fuesen un pequeño ordenador de mano. Quienes tenemos uno de estos cachivaches, no necesitamos de un ordenador de escritorio para acceder a nuestro correo electrónico, navegar por sitios Web o consultar nuestra (magra) cuenta bancaria. Pero no todas son buenas noticias.
Cambiar la contraseña que viene por defecto en el punto de acceso. Lógicamente, los fabricantes de estos dispositivos tienen que establecer una contraseña inicial para que el administrador de redes acceda al sistema de configuración del AP (Punto de Acceso). Al utilizar la misma contraseña para todos los dispositivos que comercializa, si ésta no se modifica por una elegida por nosotros, el atacante podría hacerse con el control de este dispositivo. En Internet existen listas con los nombres de usuario y contraseñas que vienen establecidas por defecto en estos dispositivos. 3COM, DLink, Conceptronic…
Evitar exponerlas a altas temperaturas y guardarlas en su estuche cuando no se usan parecen consejos tontos, sin embargo, son salvavidas del tesoro más preciado que guarda una tarjeta de memoria celular: su información. Usted ya tiene un teléfono móvil, quizás inteligente, o por lo menos con una ranura de expansión para tener una tarjeta de memoria. Quizás sea un adminículo más a explorar en su móvil, o las hay tan pequeñas que pueden "pisarse" con el dedo índice. A pesar de lo diminutas, tienen gran capacidad y se utilizan como efectivos medios de transporte de datos en Excel, Word y Power Point.